Día de la introducción de las niñas en la ingeniería
Para atraer a los jóvenes a la ingeniería hay que hacer que la profesión sea visible, tangible y acogedora. Esa es la idea en la que se basa el Día de Introducir a una Chica en la Ingeniería, que se ha convertido en una tradición anual en Sandvik Coromant.
El 20 de marzo de 2026, Sandvik Coromant abrió sus puertas en Sandviken (Suecia) para acoger a niñas y jóvenes no binarios de entre 13 y 19 años en una jornada diseñada para mostrar cómo es la ingeniería en la vida real. El evento llevó a las participantes a un entorno industrial donde pudieron conocer a ingenieros, explorar la tecnología de mecanizado y participar en retos prácticos.
Desde el momento en que llegaron, la experiencia fue lo más importante. Los participantes interactuaron directamente con ingenieros y profesionales que compartieron sus trayectorias profesionales, hicieron demostraciones de tecnología avanzada de mecanizado y ofrecieron sus puntos de vista sobre lo que significa trabajar en ingeniería hoy en día.
Para muchos jóvenes visitantes, era su primer encuentro cercano con la ingeniería industrial. Emma Hörnkvist, de 14 años, de la escuela Sofiedal de Gävle, decidió asistir tras oír hablar del evento a su profesor de ciencias.
"Mi profesor de ciencias me habló de este evento y me pareció muy divertido, así que decidí venir. Lo que más me gustó fue cuando nos hablaron de las máquinas".
Lo que más me gustó fue cuando nos hablaron de las máquinas"
A lo largo del día, los participantes se enfrentaron a una serie de retos diseñados para poner a prueba su creatividad y su capacidad para resolver problemas. Natalie Alsén, Asistente Ejecutiva de los Vicepresidentes de Sandvik Coromant, fue testigo directo de ese compromiso.
"Fue un día increíblemente divertido, en el que destacó el compromiso de los participantes. Fue inspirador ver su creatividad y su capacidad para resolver problemas a lo largo de los diferentes retos".
El acto también creó un espacio para la tutoría. Los ingenieros que participaron como modelos aportaron conocimientos técnicos, pero también realidades de su trabajo, los caminos que habían tomado y las oportunidades que la ingeniería les había abierto. Cuando los jóvenes conocen a profesionales con los que pueden identificarse, la ingeniería deja de parecerles un camino abstracto elegido por otra persona.
El sector sigue enfrentándose a un déficit de cualificaciones, junto con una clara necesidad de perspectivas más amplias y talentos más diversos. En Sandvik Coromant, IGEDay es una respuesta práctica a ese reto. Refleja un compromiso a largo plazo para ayudar a más jóvenes a ver que la ingeniería es un campo al que pueden pertenecer, contribuir y crecer.

"Para nosotros en Sandvik Coromant, el IGEday es más que una tradición, es un compromiso para construir una industria más inclusiva e innovadora. Porque la verdadera solución al déficit de cualificaciones empieza por las personas que elegimos como fuente de inspiración", afirma Elena Kelley, Employer Branding Manager de Sandvik Coromant.
Cuando los jóvenes se ven reflejados en el mundo de la ingeniería, es más probable que imaginen un lugar para sí mismos en él. Ese es el objetivo del IGEday de Sandvik Coromant: ayudar a la próxima generación de ingenieros a dar el primer paso.